Quizás fue demasiado pronto, quizás pasó demasiado rápido pero aquí
estamos una vez más enfrentandome al destino, me prometí a mi misma una y
otra vez que no volvería a caer en la misma piedra que esta vez no iba a
dejar ganar la partida a la distancia o a el tiempo, estaba dispuesta a
no enfrentarme a ellos a dejar que se me olvidase esa sensación que se
tiene al tener y no tener la misma cosa al mismo tiempo, es tan
relativo, es como si todo pendiese de un hilo. No estaba dispuesta a
seguir tachando números en un calendario, números que para no recordar
ignoro.
Hasta habías dejado de creer en todo aquello que por confiar
un día te hizo tanto daño pero de repente llega esa persona y desde un
primer momento tienes esa sensación de que va a ser importante en tu
vida, es solo entonces cuando tienes dos opciones : Seguir o huir, una
vez elijes no hay marcha atras es demasiado tarde, el sentimiento te
atrapa y crece día a día, haciendo que lo demás desaparezca que solo
exista esa persona, que vuelvas a creer en todo aquello que tanto te
costo ignorar, que una palabra suya pueda importar más que mil de
cualquier otra persona, hace que tu cabeza solo piense en él, que tus
sueños esten ocupados, todo se vuelve él, él y más él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario